Luego de seis suspensiones, finalmente, el 23 de octubre se reanudó el Juicio Oral y Público por el secuestro extorsivo y posterior asesinato de Santiaguito Miralles. Después de la cuarta audiencia, y por la extensión de los testimonios, se anunció un cuarto intermedio, hasta el 10 de noviembre
El 27 de octubre tuvo lugar la tercera audiencia, en la cual fueron citados como testigos personal policial que participó en los diferentes operativos de investigación por el secuestro de Santiaguito. Entre ellos, se encontraba el capitán de la comisaría de Canning, el jefe de la DDI de Monte Grande y otros efectivos que tuvieron participación en la búsqueda y posterior hallazgo.
Al día siguiente, fueron citadas 17 personas como testigos. La audiencia comenzó alrededor de las 11. Entre ellos, declaró un vecino, cuya casa se encuentra ubicada a una cuadra de la casa de la familia Miralles y de la casa quinta donde se desempeñaban como caseros los cuatro imputados. También declaró un testigo que salía de un negocio de la calle Sargento Cabral y fue llevado por la Policía, para presenciar el lugar de hallazgo y posterior retiro del cuerpo sin vida de Santiaguito.
Debido a las extensas declaraciones de los testigos, se dio por finalizada la audiencia. El Tribunal anunció un cuarto intermedio hasta el 10 de noviembre, a las 9.30.
El miércoles 13 de julio de 2005, Santiaguito fue visto por última vez en la vereda de su casa. De acuerdo a la pesquisa, casi 24 horas después sus familiares recibieron una llamada extorsiva en la que un hombre les exigió 20 mil pesos para liberarlo sano y salvo. Los padres del nene lograron juntar para el día siguiente unos 5 mil pesos, pero los delincuentes nunca más se comunicaron. Luego de tres días de su desaparición, el cuerpo de Santi fue hallado en un pozo ciego ubicado en el predio de la quinta lindera a la vivienda de los Miralles. Las pericias indicaron que fue asesinado de al menos dos golpes en la cabeza provocados por una maza u otro objeto similar. Los cuatro imputados en la causa son Enrique Eloy Coito Piriz; su esposa, Ana Isabel Machado Vargas; el hijo de estos, Henry Alexander Coito Machado, y el padrino de éste, Abel Domínguez Farías.





